31.7.08

...algo de mi aporte en expo ZOO

"Domésticos por excelencia"


Algunos dicen que no piensan. Otros dicen que no sienten y que se quedan sólo por instinto. Pero quienes hayan tenido un perro o un gato sabrán lo que significa compartir con ellos la vida.
Un ronroneo o un movimiento gracioso de cola, puede alegrar un mal día, tranquilizar un alma inquieta, sacudir la nostalgia de un viejo y el llanto de un niño.
Quienes hayan tenido un perro o un gato, sabrán de ese vínculo indescriptible que se provoca cuando se cruzan las miradas, en la ternura de un regaloneo y en los llamados de atención por un cojín destruido.
Quienes hayan tenido un perro o un gato sabrán que uno más ocupa un lugar en la familia, que su presencia silenciosa o inquieta forma parte de vida, tanto que cuando han partido sus ruiditos mañas y costumbres se extrañan dolorosamente
Cuando un perro o un gato habitan una casa se respira menos soledad y más ternura. Se escriben historias de vínculos honestos y afectos desinteresados.

(están claras las preferencias)